octubre 31, 2005

Un taxi (boy) llamado deseo


La prostitucion, conocida como siempre como el oficio más antiguo de la humanidad, ha sido asociada a las mujeres. Investigaciones, sobre todo sociales, han tratado a través de los años de desentrañar esta ocupación mientras son infinitas las narrativas y producciones fílmicas en que las mujeres son las únicas que pueden prostituirse. ¿Y los hombres? Parece ser muy poco lo que se conoce sobre el trabajo sexual masculino.

Existen múltiples tabúes para preservar el imaginario que gira alrededor de las concepciones culturales de la masculinidad donde los hombres no son supuestos como objetos de codicia sino como dinámicos agentes de la misma. Serian activos proveedores de sexo más que receptores pasivos.

El cuerpo del hombre no es objeto de intercambio. La confrontación con estos tabúes por parte de los investigadores tiene un correlato en tabúes similares propios del colectivo conformado por los trabajadores sexuales, y decimos colectivo ya que es una población que podría caracterizarse en diferentes subgrupos y sin conciencia de pertenencia a ellos sino mas bien lo contrario.

Introdúceme

Prostitucion deriva de prostituir, que tiene su origen en el latín prostituere, una palabra compuesta por pro (delante) y statuere (exponer). Primera aproximación, ¿adelantar el cuerpo, exponiéndolo? ¿El cuerpo propio, el ajeno?

¿Puede entenderse la prostitucion solo como una practica realizada con fines de lucro o mediante el pago de un precio? ¿O también como el comercio del cuerpo, el negocio de la carne, la introducción de un deseo?

Si bien tendemos a pensar la prostitucion como una unidad de sentido, no es lo mismo pensarla para los heterosexuales que para los homosexuales.

¿Todo intercambio de cuerpos, sexo y dinero es prostitucion? ¿No se pondrán en juego otros deseos? Y no solo por parte de la clientela… ¿No quedará chica la idea limitada de la prostitucion para nombrar todos estos intercambios? Los factores que inciden en el ejercicio de la prostitucion son complejos y pueden concebirse desde lo psicológico, social y económico.

Psicológicamente, la prostitucion puede ser tomada como una forma ficticia de revalorizarse como hombre, es decir, constituirse en un macho cogedor, en el penetrador, el que tiene el poder de entrar, penetrar al otro cuerpo y ser valorizado desde una retribución económica. ¿Un trabajador sexual es una constante puesta en juego de la masculinidad?

Desde lo socioeconómico, siempre se nos muestra una ruptura donde se manifiesta abiertamente que la prostitucion puede ser una forma más de subsistencia del hombre ante la pobreza. La franja mayoritaria de los hombres que practican el oficio mas antiguo del mundo comprende de los 16 a los 30 años y generalmente provienen de hogares cadenciados y tienen sobre sus espaldas no solo maltratos físicos sino también psíquicos. En menor medida que entre las mujeres, estos jóvenes son obligados por terceros a trabajar, lo que los hace entrar en el rango de esclavos ajenos en sus propios cuerpos. Esta caracterización se da comúnmente en los jóvenes que trabajan en la calle.

El circuito de trabajadores sexuales en la Ciudad de Buenos Aires estuvo tradicionalmente delimitado geográficamente por la zona comprendida entre las avenidas Santa Fe y Córdoba y las calles Anchorena a Rodríguez Peña.

Recorrer ese circuito pasadas las 23 horas es entrar en un lugar donde todo puedo estar permitido. El pago por sexo se inicia desde los 10 pesos y puede llegar a los 100. El publico “comprador” son hombres mayores de 40 años, que casi en su totalidad se mueven en automóviles. Sin embargo, crisis mediante, la realidad hoy es diferente. Se pueden encontrar trabajadores sexuales en cualquier lado y en cualquier horario. También encontramos que hombres de más de treinta años ingresaron a este mercado ante la imposibilidad de encontrar trabajo. La oferta se diversificó y, si bien tradicionalmente los taxi boys eran pensados cumpliendo un rol activo, de penetradores, hoy hay muchos que se ofertan como versátiles o, directamente, cumpliendo rol de pasivos, penetrados.

Si bien detrás de cada trabajador sexual podemos encontrar una historia que va desde el maltrato familiar hasta el abuso de drogas, no todos comienzan así. Hay chicos que al hacer su comino out familiar son echados de la casa y encuentran en el trabajo sexual una forma fácil de supervivencia.

También hay otras motivaciones, como la permanente búsqueda de fantasías o el mero encuentro de placer y donde juega un rol ¿determinante? el dinero.

¿Soy un VIP?

¿La importancia de ser en este oficio está dada según a quien o donde atienden? Por sus imponentes cuerpos han pasado políticos, artistas, periodistas, escritores, empresarios y personajes que no imaginaríamos nunca. Son los chicos que trabajan en agencias de acompañantes o solos en sus departamentos. Sus tarifas se inician donde terminan las de los otros. La hora del servicio se cotiza en no menos de 100 pesos para el mercado nacional que se transforman en dólares si el cliente es turista. También obtienen grandes diferencias cuando el cliente los solicita para que funcionen como acompañantes en su estadía en el país, independientemente del acto sexual. Estos trabajadores van a los domicilios particulares, los hoteles de lujo, o bien, atienden en sus departamentos privados.

Las penas

Aunque en la mayoría de las legislaciones, el trabajo no es considerado un delito –mientras al mismo tiempo se preparan constantes reglamentaciones para erradicarlo-, algunas de sus actividades, como el sexo o el levante en la vía publica, reciben sanciones legales. En Argentina eso sucedía con los edictos policiales. Estos edictos fueron la peste no solo para los trabajadores sexuales sino también para las mujeres y travestis que ejercían el oficio. Mas tarde su reemplazo por las contravenciones mantuvo desde el encubrimiento las mismas formas.

En algunos países, sobre todo centro y sudamericanos, se crearon figuras delictivas para ejercer estas persecuciones, tales como corrupción de menores, lenocinio y contagio de enfermedades venéreas.

Servicio de delivery

En la actualidad podemos distinguir niveles o tipologias de este oficio. Por un lado tenemos lo que podemos definir como trabajadores sexuales de alto nivel, que trabajan en ámbitos exclusivos o aparecen bajo el disfraz de otras actividades, trabajos o profesiones (artistas, modelos, etc.). El trabajo sexual medio es aquel que se ejerce generalmente en grupos coordinados por una persona con mayor experiencia que los chicos y también es ejercido en departamentos privados, saunas disfrazados como masajes con relax. Por otro lado también existe un trabajo sexual que centra su actividad en boliches y pubs. Por ultimo, lo que puede llegar a parecerse más a la idea mas clásica de prostitucion es aquella que se ejerce en la calle, incluyendo estaciones y baños públicos.

Un apartado especial son las agencias de escorts que pueden ser consideradas verdaderas y lucrativas empresas. Al consultar agencias de acompañantes, todas coinciden en que el trabajo sexual masculino es un negocio que, a nivel general, crece a pasos agigantados en nuestro país, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires.

Uno de los factores clave en ese sentido es el auge del turismo en contraposición a la grave crisis socioeconómica que atraviesa nuestro país; es decir tanto los que gerencian los lugares como los propios trabajadores sexuales ven en esto una pronta y lucrativa salida laboral. El perfil de los clientes de las agencias se segmenta en hombres de 30 a 50 años, casados y solteros, profesionales de nivel socioeconómico alto.

Estas agencias exigen que el perfil del trabajador sexual se encuadre dentro de los 21 a 26 años, que estén muy bien físicamente, que sean en lo posible musculosos pero armónicos, que la cara esté en concordancia con el cuerpo y tengan muy buena dotación. También es muy importante que puedan establecer un vínculo con el cliente más allá del sexo. No son pocas las agencias que se jactan de tener chicos universitarios y que hablan ingles.

Si hablamos de preferencias sexuales, los clientes están interesados en que los chicos puedan cumplir diferentes roles, aunque casi siempre solicitan activos por la asociación entre este rol y una mayor masculinidad.

La irrupción de diferentes prácticas es cada vez más común. Los clientes piden que los servicios incluyan SM, lluvias de todo tipo, escenas de dominación, humillación e insultos. Otra cosa frecuente es el interés de los clientes por sentirse usados incitando a “sus chicos” a pedirles regalos.

Al publicar un aviso pidiendo trabajadores sexuales, en general se presentan entre treinta y cuarenta personas, la mayoría de las cuales suelen ser desocupados o con reales necesidades económicas, pero también están quienes buscan hacer realidad sus fantasías y un porcentaje menor que lo hace solo por placer.

Los dueños de las agencias coinciden en decir que este es un trabajo que no les insume mucho tiempo ni energías, solo la administración del sitio web (para aquellos que lo tienen), publicidad y la atención telefónica. Además, aseguran, es compatible con cualquier otra cosa que deseen hacer; algo en lo que coinciden muchos de los mismos escorts, de los cuales no pocos son estudiantes o sostienen otro trabajo.


Extraído de Revista NX nº 104

5 comentarios:

guada dijo...

faaa... que bueno ¡¡¡, nunca lei algo tan bien detallado y con tanta pasion de un tema tan interesante...
sabes? me llamo la atencion porque hace algun tiempo empeze a escribir sobre el tema de los taxi boy... puta ¡ es que quiero encontrar un diamante entre rocas... ahora que lo leo, este cometario no tiene sentido, pero bueno, todo depende del cristal comn que se mire...
lo que qqueria decirte es que me encanto toda esta investigacion, es un muy buen trabajo

Anónimo dijo...

Es cierto todo esto, yo comence a trabajar de forma independiente este año no por gusto sino por razones económicas, queria agregar que la mayoria de los hombres que trabajan son bisexuales.
"Yo atiendo solo a mujeres por mi condición heterosexual". Eso si no me dejo hacer cosas que no me gustan ni por unos pesos demas.
Me dicen Katriel...
Dejo mi email caal001@yahoo.com.ar

♥♥♥ Saludos ♥♥♥

Anónimo dijo...

hola, tengo una duda, he conocido a un xico argentino. Me ha dicho que ha sido taxi boy. tengo muchas dudas, por que no se si fiarme realmente de lo que me dice. Segun el cobrava 100 pesos, (yo soy española y no se si es mucho dinero o poco) Es de buenos aires, i por lo que me conto viviaen un sitio bastante peligroso. Dice que se hacia analisis de sangre cada tres mses. Por favor, me puedo fiaar de lo que me dice? El condon se usa siempre? Necesito respuestas para saber si puedoacostarme con el o no. Mi e-mail es gemmaxk@hotmail.com. Gracias

Anónimo dijo...

hola he tenido una experiencia con un chico de aproximadamente 20 años llamdo santiago, lo saque de una agencia llamada algo de ratones tiene un aspecto angelical tez blanca ojos verdes pecoso y de pelo negro me horrorise por que observe en el la falta de cuidado y aparte note en su cuerpo que presentaba en su ano papilomas inmediatamente le dije que era imposible tener relaciones y le dije que se valla. ahora digo yo como estas agencias no los obligan a que se hagan controles cada 6 meses!! y si este pobre chico tiene HIV!!un abraso a todos y ojo con lo que consumen.

Anónimo dijo...

QUIERO TRABAJAR DE TAXI BOY TENGO 19 AÑOS SOY DE BS AIRES SOY DELGADO DE CARA BONITA Y HAGO MODELAJE ...